7 razones para visitar Jerusalén

De entre las peregrinaciones del mundo, sin duda, hay una que destaca por encima de todas: Tierra Santa. Un viaje especial, distinto a todos los demás. Se pueden visitar ruinas de civilizaciones ya extintas, monumentos que no dejan indiferente a nadie, paisajes sublimes... y lo que más llena al peregrino: pisar la misma tierra que santificó Jesús y María. 
1. PISAR SUELO SANTO
Jerusalén es una ciudad especialmente significativa en la vida de Jesús de Nazaret. A las afueras de esta ciudad estuvo el cuerpo de Jesús en los tres días que transcurrieron desde su muerte a su Resurrección. Es una ciudad y entorno de marcada espiritualidad. 
2. VISITAR LA IGLESIA DEL SANTO SEPULCRO
Si hay un lugar en el mundo en el que el peregrino se sienta superado por la intensidad y la emoción, ese es la Iglesia del Santo Sepulcro, el lugar sagrado más importante del cristianismo en Jerusalén. Allí sepultaron a Jesús tras su crucifixión; esa atmósfera sobrecogedora genera recogimiento, devoción y respeto. 
3. CONTEMPLAR EL MURO DE LAS LAMENTACIONES
Uno de los lugares más populares de la ciudad vieja, es para los judíos el lugar santo más importante de toda Jerusalén. Este muro es el último resto del templo judío construido por Herodes sobre las ruinas del templo de Salomón. Fue construido en el lugar en el que Abraham se dispuso a sacrificar a su hijo, Isaac. 
4. RECORRER LA VÍA DOLOROSA 
La Vía Dolorosa recorre la ciudad vieja de Jerusalén sobre los pasos en los que Jesucristo pasó cargando con su cruz hasta el Monte Calvario, donde murió. Un trayecto impresionante, que te invita a recorrer las estaciones y ubicarte en el contexto de lo que sucedió allí hace más de dos mil años.
5. ENTRAR EN EL CENÁCULO 
El Cenáculo, lugar en el que Jesús celebró la Última Cena con sus apóstoles y donde se instituyó el Sacramento de la Eucaristía. Lugar que sería tomado por los discípulos de Jesús como punto de encuentro, aquí se posó el Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego.
6. ACERCARSE A BELÉN PARA VOLVER A NACER
La ciudad de Belén, más concretamente lo que conocemos como el Portal de Belén, está a solo 10 kilómetros de Jerusalén. Aquí el emperador Constantino mandó construir un templo que la tradición indica está erigido sobre el lugar en el que María dio a luz a Jesús. 
7. ACERCARSE A JESÚS EN LA BASÍLICA DE LA AGONÍA
La Basílica de las Naciones es un templo católico levantado sobre el Huerto de los Olivos, el lugar donde Jesucristo vivió uno de los episodios más intensos de su vida. El templo, alberga la roca en la que Jesús rezó en la noche del jueves al Viernes Santo, justo antes de su arresto.