Un llamado a la conversión.


El anciano sacerdote Peter Milward, profesor emérito de la Sophia University en Tokio- Japón, dijo que el terremoto puede entenderse como "una advertencia de Dios" para "despertar del sopor de nuestra vida cotidiana en donde damos todo por descontado". Es decir, creernos que lo merecemos todo, que somos dueños de la vida y de las cosas.
El sacerdote también citó una frase del salmo 76: 
"La tierra tembló y quedó suspendida cuando te levantaste oh Dios, para juzgar".Desde el punto de vista cristiano -prosiguió el sacerdote- uno piensa en el terremoto en tiempo de Elías en el Monte Sinaí, cuando "el Señor no estuvo en el terremoto, sino en el susurro de una suave brisa".
Dios no se complace, ni se alegra de provocar un terremoto, pero interviene para bien de la humanidad cuando crecen la corrupción y la maldad, así lo confirman el diluvio en los días de Noé y el fuego que envió sobre Sodoma y Gomorra. Génesis, capítulos 6, 18 y 19. Hay muchas citas bíblicas de terremotos, como cuando entregó las tablas de los 10 mandamientos, Éxodo 19:18, o cuando Jesucristo murió en la cruz, Mateo capítulo 28, o cuando fueron liberados de la cárcel el apóstol Pablo y el hermano Silas; Hechos 16:26
Apreciados amigos, Dios ha sido paciente y misericordioso esperando que podamos reconocerle en la cotidianidad de la historia de cada persona; porque su lenguaje son los acontecimientos. Necesitamos volver los ojos a Dios y llevar una vida coherente con lo que somos, frágiles criaturas en las manos de Dios.

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